Tus
brazos siempre se abrían cuando quería un abrazo. Tu corazón comprendía cuando
necesitaba una amiga. Tus ojos tiernos se endurecían cuando me hacía falta una
lección. Tu fuerza y tu amor me guiaron, y me dieron alas para volar.
Una
madre es capaz de dar todo sin recibir nada. De querer con todo su corazón sin
esperar nada a cambio. De invertir todo en un proyecto sin medir la
rentabilidad que le aporte su inversión. Una madre sigue teniendo confianza en
sus hijos cuando todos los demás lo han perdido. Gracias por ser mi madre.

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